cordoba

By laovejabala

Mientras el país tenía un deja vu yo cobrara en la caja del diario 800 pesos de viáticos para irme con el pampa al rally de cordoba. Esa misma noche, ocho horas antes de partir, ya gastamos un octavo de ese paquete de Rocas yendo a comer a la Dorita: una tabla de entraña, asado y matambrito de cerdo con vino (la disfruté como si fuera el último asado de mi vida).

Pero no, en una ruta provincial, habiendo atravesado unos 6 piquetes decidimos que era bueno parar para almorzar y comer otro poco de carne, porque al fin y al cabo podía ser el último pedazo de nuestras vidas. Así que nos plantamos en Justiniano Posse, un pueblo cordobés, de esos que tienen acento, pero no tanto, porque están más bien al sur, culeao. Me queda chorizo y algo de costilla. Así le dicen en el interior al asado, a la tira de asado: costilla. Mi amigo el Palmera siempre decía así, costilla. Y yo creo que también, en algún momento, usé ese término para decir lo que ahora denomino como tira.

Ya en Cordoba Capital es más evidente. El Sheraton, por ejemplo, está sobre la calle Duarte Quirós, pero acá le dicen Quiros, la hacen grave acentuando la sílaba “qui”, a pesar de que en los carteles se ve claramente que es aguda. Lo mismo con remís, los guasos dicen yémi (o shémi). Igual, me prometí a mi mismo no meterme demasiado con los chistes del acento cordobés, porque son para hacer en vivo, con actuación, y no en este letrerío barato.

A la noche fuimos a la zona del Cerro La Rosa y comí un emocionante ojo de bife con papas aplastadas a la manteca, acompañado con un Tempranillo de El Portillo que era como para hacer un poema. Después dimos una vuelta por el centro y nos tomamos un fernet. Cordoba es una muy buena plaza para venirse a vivir cuando uno es pendejo. Como siempre, yo me imaginé cómo hubiera sido  si me venía a estudiar a Cordoba. Ya llevo varias vidas imaginando cómo hubiera sido, pero pienso en la que fue (y está siendo) y me quedo contento.

Hoy fui al yally (rally), con el pampa nos mandamos por una calle lateral, no nos pidieron acreditación y de pronto estabamos en la parte de atrás de la carpa de Citroên, de cara al Lago San Yoque (roque). De golpe sale Loeb con un vaso de telgopor, da un par de vueltas y se pone a mear, viento a favor (tiene calle), con el lago de fondo (lo envidié un poco). Entramos a la carpa y nos sumamos al grupo de periodistas sangucheros del rubro automotor. El chiste es que iba a ir Maradona, como copiloto de Loeb, para una primera etapa, llamada Shake down, que sirve para probar el auto. Y ahí apareció nomás el Diego, generando un griterío que se me hizo insoportable a los cinco minutos. Diego sólo le dio bola a la gente que estaba en la carpa (éramos unos 200) y desde una calle lateral los guasos (sin entradas ni acreditaciones), le gritaban para que se acerque. Pero no daba, y cuando se iba uno grito: Aguante Francescoli entonces. Brillante. Nunca nadie en la historia de la lengua usó mejor la palabra entonces como ese guaso. Otro gran momento que nació de esa tribuna fue cuando llegaron dos promotoras, que fueron virtualmente violadas por esa platea de forajidos. Un rato después llegó el jefe de las muchachas (un tipo normal, no el típico cafiolo que maneja a las promotoras) y uno de los monos de ahí, de los que más habían vociferados guarradas, le espetó un “andá, baboso”.

Recién venimos de la largada, en el centro de Cordoba. Un show bien montado pero algo aburrido. Ahí mismo hubo una conferencia de prensa con el director deportivo de Citroên, que estuvo buenísima para mandar mensajes de texto a algunos amigos. Por suerte no había tomado vino, porque sino uno empieza a hacer cagadas. Por suerte después sí tomamos vino (aunque el Latitud 33 me parece un vino con más chapa de lo que realmente es, me dí cuenta como a la séptima copa). Y de plato principal había ojo de bife. No se podía elegir, sino hubiera elegido otra… No sé, entraña, vacío.

Hoy dicen que Cristina dio un discurso. Yo hace tres días que no veo tele, pero vengo comiendo carne día y noche, parando en un hotel de 600 mangos por jornada. La vida es un viaje bastante raro: yo estoy lejos de sentirme parte de un momento histórico del país, pero sé que cuando se hable de esto en unos años me voy a acordar de todo con una sonrisa.

2 comentarios para “cordoba”

  1. baldosafloja Dice:

    como esos temas en los que uno “debe” tener opinion. A veces no la tengo y ya.

  2. AEZ Dice:

    Realismo mágico medio obsceno, diría.

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