pigna

By laovejabala

Juan Francisco Puig tuvo buena suerte: a pesar de que le faltaban dos materias para recibirse de ingeniero industrial, consiguió trabajó ­-una pasantía rentada de seis meses- en la parte de control de gestión de una empresa de componentes electromecánicos que quedaba en el barrio de Pompeya. Además, a los quince días de trabajar allí empezó a salir con Guadalupe, la secretaria del gerente de planeamiento.

La relación de Guadalupe y Juan Efe -así lo conocían todos sus amigos y así se presentaba él: “me llamo Juan Francisco pero todo el mundo me dice Juan Efe”- se estableció bastante pronto: él averiguó su mail y la invitó primero a tomar algo a la salida de la oficina y otro día a cenar.

A las dos semanas del primer encuentro fue el cumpleaños de Guadalupe, y en principio Juan Efe pensó que la situación era algo incómoda: como todavía no era su novio, no podía estar pegado a ella toda la noche, pero de todos modos debía estar ahí, demostrar que era algo más que un compañero de trabajo. El regalo era un punto importante, y por eso averiguó los gustos de Guadalupe con las otras secretarias de la empresa.

Todas le dijeron lo mismo: un libro de Felipe Pigna. Juan Efe fue a una librería y encontró sus libros en los mostradores principales, y además tenían tapas fosforescentes, anaranjadas o verdes, que a Juan Efe le hicieron pensar en el uniforme que llevan los trabajadores viales de las autopistas.

Ese sábado, después de la fiesta de cumpleaños, Juan Efe y Guadalupe durmieron juntos, y pudieron superar la incomodidad de la primera vez porque los dos estaban algo ebrios, aunque luego del primer beso hubieran preferido estar sobrios, sacarse de encima el traje de borrachera que la gente suele usar para desinhibirse. Estuvo bien, pensaba Juan Efe mientras dormía y soñaba con Pigna. Al principio supuso que era una forma de agradecimiento espiritual hacia el historiador, pero en realidad era la propia voz de Pigna que venía desde alguna parte: el radio reloj despertador de Guadalupe se activaba de manera automática los domingos a la mañana, justo cuando empezaba el programa del historiador.

Entonces Juan Efe empezó a notar que lo de Guadalupe con Pigna iba en serio. No es que ella fuera una fanática de la historia, ya que a pesar de los libros leídos, sabía poco y nada de Sarmiento, San Martín o Rosas. Pero sí lo sabía todo de Pigna: que nació en Resistencia el 8 de octubre de 1959 (“es de virgo, como vos”, le decía Guadalupe a Juan Efe), que estaba divorciado, que tenía dos hijos, que en su tiempo libre le gustaba ir a pescar. En cierta forma podría decirse que Guadalupe era a Pigna lo que Pigna era a la historia.

Un día ella dejó de llamar a su novio como de costumbre, y así fue como “Juan Efe” pasó a ser “Efe Pe”, y hasta le regaló un cinturón con las iniciales. Pero pronto recapacitó al advertir que Juan Efe estaba algo cansado de ser el segundo de la historia (una broma que le hacían sus amigos y que lo fastidiaba bastante) y al descubrir que el “Efe Pe” original se llamaba en realidad Felipe Isidro Pigna.

Juan Efe había dejado todo por la relación: le había regalado libros de otros autores, había estudiado él mismo Historia Argentina (para ser su “personal Pigna”, otro broma de sus amigos) mientras aprobaba los finales que le faltaban para lograr su título de ingeniero, y hasta convenció a Guadalupe para asistir a una presentación en donde estaría Pigna en persona (dicen que ver un famoso en vivo es garantía de inmediata decepción). De todos modos, Juan Efe no pudo hacer nada contra ese amor inexplicable, y si bien a los seis meses le ofrecieron renovar la pasantía en la empresa, decidió que lo mejor sería dejar de ver a Guadalupe, buscarse otro trabajo y hacer valer de una buena vez su recién estrenado título de ingeniero.

7 comentarios para “pigna”

  1. Ine Dice:

    Excelente!
    El nombre de ella es asarozo???…ajajaj
    besos

  2. Peticcio Dice:

    diega que lindo me esta resultando este rincon!

    encantome

    una “pigna” al corazon! para el pofre Efe

    abrazo nene!

  3. Peticcio Dice:

    fe de raton: “Pobre”

  4. Diego Dice:

    No, claro que no. La madre de Guadalupe le puso así porque así se llamaba su madre. Y cuando Guadalupe tenga una hija (con Pigna) la bautizará Cecilia, porque así se llama su madre.

  5. vir Dice:

    me encanta q se llame guadalupe, ese era el nombre que quería ponerme mi papá,aunque finalmente ganó mi madre y fui virginia…luego se suponía q con el tercer embarazo llegaría finalmente guadalupe…pero llegó el Peticcio, con quien hoy sin pasarnos el dato terminamos disfrutando de lo que el llamó “este rincón”.
    encantome a mi tambien….disfrutable 100%…
    buen finde!

  6. Diego Dice:

    Guadalupe Pascual suena cacofónico, aunque Guada Pascual queda realmente muy bonito. De todos modos, este es un potencial problema de peticcio y no de vir.

  7. clara Dice:

    El mote Juan Efe me suena muuuuuyyyy conocido.

    Interesante relato, supera a su anterior versión.

    Beso.

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