Un día abrí LNP y la vi a Maria Cristina Liberti en una nota de una página en la que explicaba su rol en un grupo de profesionales que estudian el bullying, que es algo así como las jodas escolares. Digamos que las tradicionales cargadas que hacen los chicos ahora tienen ese nombre y hay gente que estudia las consecuencias que eso puede tener. La verdad es que enseguida uno se da cuenta que en la infancia hay jodas muy crueles y que está bien que alguien se dedique a frenar eso.
Enseguida me di cuenta que la foto estaba tomada en la casa de ellos, Santiago del Estero 524 (las chapitas en bahia dicen el nombre de la calle, acá en Buenos Aires sólo el número, para la calle hay que ir hasta la esquina), desde la puerta del consultorio de Cris, porque de fondo se veía el patio, a pesar de que las persianas estaban bajas. Sucece que las persianas en la casa de los Moralejo tenían las tablitas paralelas al piso (no horizontales, como casi todas) y dejan un hueco amplio que permiten ver hacia adentro. Ya que me acordé del 524 de la dirección también puedo agregar que el teléfono era 46778. Después le habrán agregado el 45, pero cuando yo lo discaba era así, 46778, una escalera imperfecta, dos sietes en lugar de un cinco
La de los Moralejo era una casa rara. De entrada nomás, esa escalera externa que conducía al consultorio de Cris, ese donde ahora sacaron esta foto, generaba una impresión distinta. Cris tenía el consultorio ahí mismo, en la casa. Pienso que debe estar muy bueno tener el consultorio ahi, tus libros, tus cosas, una forma de tener tu lugar en tu casa. El Toto también era profesional, ingeniero civil, lo que le permitía jugar de lateral izquierdo en la Liga de Profesionales y por supuesto llevar el cosito ese de cuero que usan los ingenieros para llevar lapices o lapiceras, pero no necesitaba oficina. Su oficina, su lugar, era el Taunus amarillo. En ese auto había desde un martillo neumático hasta el bolso de tenis.
Si entrabas a la casa un poco distraído te chocabas con el primer descanso de la escalera del interior, que era de madera, con dos o tres descansos más y huecos en la parte horizontal al piso (no sé si está muy claro esto último, debería preguntarle a la hermana de Regi, que es arquitecta y trabajó con César Pelli, eso dicen las viejas chusmas de Bahía, que ni saben quién es Pelli).
La casa tenía algunos ambientes muy frios, como ese living enorme, con desnivel en la zona donde estaba el equipo de música. Ahi escuché por primera vez Achtung Baby de U2, y ya que estoy lo voy a poner así termino de escribir esto con eso de fondo. También me acuerdo de haber escuchado ahí Are you gonna go my way, de Lenny Kravitz. Los discos eran del hermano mayor de Regi, Juani. Supongo que tener hermanos mayores varones te permite accecer más facil a cierta música.
También había otros ambientes super cálidos, como la cocina (dos puertas vaivén, una casi no se usaba), donde tomábamos la leche cuando volvíamos del club. Nunca supe bien cómo la preparaban, creo que calentaban la leche y le ponían el saquito a eso. O sea era un te de leche, no de agua, delicioso para combatir el frío bahiense. Eso y tostadas con manteca y miel, miles. De ahí seguiamos para el patio, porque a Regi la energía no se le acababa nunca. Quizás ya habiamos jugado siete horas en el club pero no importaba, el tipo enfilaba para el patio (piso de laja) y haciamos un basquet, un aro con un diámetro muy chiquito que requería mucha precisión. También había un quincho, al que no creo haber entrado nunca y una pileta de plástico (no estoy muy seguro de esto último).
Vuelvo a la foto, Cris Moralejo está sonriendo, como siempre, y supongo que el fotógrafo le habrá pedido que pare de hablar un segundo, porque la recuerdo como una máquina de hablar y, sobre todo, de adjetivar. Cris me adora porque cuando Regi se unió a la escuela 7, en cuarto grado, yo le dije que se sentara conmigo, porque lo conocía del club. Digamos que lo integré al resto del grado. No recuerdo haberme esforzado para hacer eso, decir, bueno, voy a tratar que el muñeco este pegue onda con el resto de la banda de forajidos. Son cosas que te salen naturalmente, sin pensarlo demasiado, pero que evidentemente pegaron mucho en esa madre, ya que al día de hoy todavía me lo recuerda cada vez que la cruzo, y eso que fue a principios del ciclo lectivo de 1989. Claro, esta es justo una madre que estudia el bullying y yo con su hijo menor hice todo lo contrario, jugando un poco pedorramente con las palabras digamos que le hice backing, o más pedorrramente aún, le hice vacking.
En realidad hay tipos que tienen una fuerza superior, como Regi, al que no hay necesidad de respaldar, por más que tuviera 9 años o pesara 22 kilos. Me acuerdo de un partido imposible que ganó en la Copa Prince, cancha tres, contra un pibe de Neuquén, muy superior a Regi. Pero bueno, el enano le devolvió tres millones de pelotas, el tipo se volvió loco y perdió. Tan caliente estaba el pibe este que en un momento revoleó un pelotazo y la mandó hasta el estanque, pasó de aire las canchas 5 y 6. Ese día Regi boludeó un set entero con un perro siberiano que le habían regalado (creo que era su cumpleaños) y lo terminó ganando en el tercero. No sé que habrá pasado con el perro, con el Taunus o si la pileta estaba en ese patio o me la imaginé. Pero sí estoy seguro que si hizo frío el periodista de LNP se tomó un té de los mejores en lo de Cris Liberti.
Etiquetas: césar pelli, sportiva
1 Octubre 2008 a las 2:28 pm |
Gran recuerdo. Qué memoria tenés, loco. Envidiable.
1 Octubre 2008 a las 11:13 pm |
me estoy dando cuenta que lo que más me gusta de recopla es que me traslada al lugar del texto, sin caer en una ’simple’ descripción
y en este me pasó más que en los anteriores.
porque a veces, cuando te leo, también puedo ver, sentir, oler, creer y conocer… los lugares, las situaciones o tal vez sean simplemente las palabras.
como en algún otro post tuve ganas de un malbec,
hoy quiero un té de esos que contás o tal vez uno con miel, no sé…
1 Octubre 2008 a las 11:43 pm |
cuando estaba en tercer grado, mi compañero de banco recibió delante de todos nuestros compañeros, un reto de la maestra junto con su dedo inquisidor y su pecho gallardo. Lo retó porque no había llevado el regalo que todos teniamos que hacer para el día de la madre (un posapava de aglomerado mal pintado generalmente). Fernando, asi se llamaba mi compañero, no dijo ni mu. El se habia mudado a Bahía Blanca en mayo porque en marzo había fallecido Susana, su mamá. ¿Cómo se denominaría este tipo de tratamiento?
2 Octubre 2008 a las 1:30 pm |
Poco tacto de una verdadera pelotuda?
2 Octubre 2008 a las 6:47 pm |
AEZ: gracias! No me acuerdo bien por qué, pero gracias.
Lu*: malbec y te, dos cosas que siempre aparecen por acá.
baldosa y alemán: una pelotuda, sí. Pero peor: la gente que quiere demostrar su poder y quiere afianzar su rol de líder (ante un país o ante un aula con enanos de diez años) es patética.
7 Octubre 2008 a las 11:15 am |
es una gran nota la suya, en esa casa comi mis mejores pures con huevos fritos enroscados, y su madre (la nombrada Maria Cristina) deciia: “conecticut, conecticut…” (haciedo referencia que teniamos que conectar…coer mucho).
7 Octubre 2008 a las 12:12 pm |
Querido Diego:
La verdad que hiciste un relato perfecto de aquella epoca…
para mi gusto muy nostalgico para esta hora, pero que buena epoca¡¡¡¡¡.., me gustaria poder organizar alguna cena para fin de año con esa gran camada de la gran escuela 7… te dejo mi dire rafamorini33@hotmail.com . Saludos y un gran abrazo
RAFA
7 Octubre 2008 a las 4:03 pm |
fabito: Conecticut, que limados estos moralejo!
Rafa: un abrazo, estamos en contacto.
7 Octubre 2008 a las 8:52 pm |
algo tan simple como esa anecdota,que parece no contar mucho y a la vez tanto, no se, la flashie y ademas como siempore, tus comentarios tipo bocado me hacen reir mucho, jajajaj….y me resulta muy dificil reirme de algo que esta escrito, pero solo te imagino diciendolo en el mismo intante que lo leo por primera vez, y luego la risa… en el ciber donde un viejo pelado me mira y yo me sonrojo….creo que eso fue una carcajada grosa, mejor me callo….
saludetes
17 Marzo 2009 a las 9:29 pm |
Te acordas los ping-pong furiosos en el garage con todo el aroma de aceite de Taunus?? Que emociones unicas!!!!
Gracias x reflotarlas a este dudoso presente.
Un abrazo!!
Alvarenga