fantasma

Cada vez que escucho el disco nuevo de Radiohead pienso en un amigo. En realidad pienso en él cuando llega el tema 7 (Give up the Ghost). Las guitarras de ese tema llegan como una salvación. Hasta esa canción el disco es un poco duro, demasiado electrónico, paranoico, como para no escucharlo cuando te acabas de separar de tu novia. A mi sin dudas me induciría a un ataque de pánico, sensación de encierro, transpirar frío calor, decir la puta madre que me pasa y sacarlo enseguida, fuera bicho thom yorke, psicótico enfermo, tuerto paranoide, que me venís a meter fantasmas en la cabeza, si yo nací en Bahía Blanca y no tengo nadad que ver con tu locura y tu complejo de inferioridad por haber sido toda tu infancia un anormal en la escuela primaria.
Pero también creo, a esta altura, que los defensores de Radiohead somos como los defensores de Riquelme. Nos enamora una melodía, un microclima que se genera en el disco, ni siquiera un tema entero nos hace falta. Cuando llega el tema 7 aparece por fin eso que nos hace fundamentalistas de la banda: una guitarra que se acerca a lo convencional, que se podría tocar en un fogón, que se podría cantar a viva voz, con el corazón bien borracho, como suelo decirle a este amigo, fogonero como pocos. Una que se te pega, un estribillo, una que decís ya está, son mi banda, yo tengo más que ver con la angustia que canta este tipo que con el chaqueño Palavecino.
Y ahí es cuando me acuerdo de mi amigo y de su reciente soltería. La sensación de separado debe parecerse a este disco, recién en el tema 7, cerca del final, aparece la idea de la salvación, de salir a flote, incluso creo que arranca con un ruido de pajaritos. Es escuchar algo que nos llena los corazones y que nos permite volver a creer, sacar la cabeza del balde. Pero mi amigo ni siquiera puede poner play, apenas se compro el disco y le está sacando el celofán (que antigüedad, comprar un disco, papel celofán). Todavía le faltan todos estos días/temas hasta llegar a Give up the Ghost (que para colmo tiene un corito atrás que dice “Dont heart me / no me hagas daño” todo el tiempo).
No tengo mucho más para decir más que esto, una crítica de un disco y una forma de estar con amigo, como tomarse unos bisquis de manera virtual, de la manera omnipresente en que se me aparecen los Beverini desde hace ya unos cuantos años.

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9 comentarios to “fantasma”

  1. Clara Says:

    Tendré que salir a comprar el disco, pues.

  2. baldosafloja Says:

    Hermano, gracias…

  3. joaquin Says:

    genial diego

  4. Borja Says:

    Omnipresentes si los hay. Son 5 hermanos, mas los padres que suman.

  5. laovejabala Says:

    Puedo agregar que este post debería llamarse “la manera omnipresente”, pero por una reglamentación interna todos tienen una sola palabra de título.

  6. AEZ Says:

    Sin el último párrafo, es un posteo de la reputísima madre. Pero entiendo por qué lo pusiste.

  7. lucia beverini Says:

    a veces creemos que llegamos al tema 7 para que una bofetada nos avive el corazon y nos haga entender que todavia vamos por el 5…..saludos

  8. colo Says:

    que lindo papucho!!!!

  9. Vic De Masi Says:

    “ni siquiera un tema entero nos hace falta”

    tremendo. me encanta tu blog. deberías actualizarlo más seguirdo

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